explorando con fran
Volver
Zion

Zion

Angels Landing: uno de esos hikes que no se te olvidan Era una caminata de ida y vuelta. Un día claro en Zion, con buena luz, cero expectativa de nieve. Pero al llegar al tramo más delicado, el terreno estaba congelado. Y nosotros sin crampones, ni spikes. Yo venía de subir el Pico de Orizaba semanas antes, y aunque esto no se compara en altitud o esfuerzo físico, Angels Landing me recordó que no importa cuántas montañas o hikes hayas hecho… cada una te pide algo distinto. Cada paso era una decisión. La cadena, tu única aliada. Y el vacío… ahí al lado. Me dio miedo. Y me gustó que me diera miedo. Porque me obligó a estar presente. Esa es la magia de ciertos lugares: no te gritan nada, pero te obligan a escucharte. Al final, llegamos arriba. Y sí, la vista es una locura. Pero la mejor parte fue esa pequeña conversación interna, la que te dice: "Ve con cuidado, pero no te frenes." Porque explorar también es eso: mirar el miedo de cerca y decidir avanzar igual, un paso firme a la vez.
Galería
01 / 13
Zion — foto 1